MACHINE
HEAD
"The Blackening"
Roadrunner
A
mediados de la década de los noventa, llego
a mis manos "Burn My Eyes", el disco debut
de la agrupación californiana Machine Head.
Un ataque mortal sonoro, cargado de demoledores
riffs que se bañaban tanto en las aguas de
la escuela trashera de los dorados años ochenta
de Slayer y Exodus como en los potentes acordes
que bandas como Pantera o Sepultura exponían
en aquellos días. El grupo, capitaneado en
la guitarra y la voz Robb Flynn, quien provenía
de los trashers del Bay Area Vio-lence llegaba con
una música energética y fresca que
con solo esta carta de presentación ya retumbaba
en el palacio metálico reclamando su trono
dentro de la corte. Tras embarcarse en una extensa
gira con los difuntos Biohazard y sus "padres"
Slayer presentaron en el año 97 su siguiente
paso: "The More Thinghs Chance", álbum
con los mismos derroteros de su brillante predecesor,
riffs monolíticos, punzantes solos de guitarra,
letras vehementes y tan solo la voz de Flynn algo
más melódica en algunos pasajes. El
grupo en este trabajo contó con la entrada
a sus filas del estupendo baterista ex Sacred Reich,
Dave McClain. Sin embargo la expectación
generada tras su primer disco no fue alcanzada por
el segundo.
Con el boom del mal llamado nu-metal, etiqueta disímil
que iba desde los caóticos Slipknot hasta
los abominables Limp Bizquit. Machine Head pecaron
en su intento fallido de apuntar hacia una audiencia
masiva. "The Burning Red" del 99 dio la
bienvenida al guitarrista Ahrue Luster por el marchado
Logan Mader; contaba en la producción con
el guru del pseudo genero Ross Robinson (Korn, Soulfly)
y las mezclas de Terry Date (Deftones, Pantera).
Allí los ritmos hip-hop cortados con riffs
concretos y bajos funkies tan en boga en ese entonces,
florecieron. El disco fue destruido por la critica
y sus miembros, pese andar ataviados de tenis de
marca y sudaderas platinadas dignas del ropero de
Jonathan Davies vieron como un disco, que a mi juicio
no era el mejor pero tenia cosas muy interesantes
se iba al abismo. Las cosas no mejoraron iniciada
la siguiente década, "Supercharger"
del 2001 fue la gota que derramo el vaso. Con Johnny
K (Disturbed, Finger Eleven) en la producción,
el grupo siguió inmerso en un metal variopinto
pero pocas canciones con gancho. La fecha de salida
del disco coincidió macabramente con los
atentados del 11 de septiembre y con un titulo como
"Crashing Around You" como primer sencillo,
pocas radios lo trasmitieron. El trabajo fracasó
económicamente y su eterno sello disquero
Roadrunner finalizó el contrato unánimemente.
Cuando no existía la esperanza: Luster dejo
al grupo en la gira, sin casa discográfica
y con un Flynn ante la tentación de probar
como vocalista de Drowning Pool o direccionar a
los suyos hacia un sonido 100% comercial…
sucedió el milagro. En una decisión
acertada el conjunto contrató a Phil Demmel
como nuevo guitarrista. Este ya había tocado
con Robb Flyyn en sus días de Vio-lence.
Aquello fue fundamental a futuro; el músico
se adapto rápidamente y el grupo entró
a grabar "Through The Ashes Of Empires"
en el 2003. Ahí la banda encontró
el norte sin duda, retomo el autentico sonido Machine
Head, olvido las presiones de la industria por el
éxito, construyo temas épicos de mucha
velocidad y complejidad técnica. Con la autoproducción
de Mr. Flyyn dando como resultado el mejor disco
en la ardua carrera de la agrupación de Oakland
desde "Burn My Eyes". El suceso los llevo
a estar en la mira de los medios nuevamente y a
que Roadrunner en un acto inusitado les recontratara.
El test estaba por lo alto en el siguiente escalón:
"The Blackening" del 2007. Con los ojos
de muchos encima y la presión por saber que
camino finalmente tomar, la cabeza de maquina optó
por profundizar en los terrenos pisados cuatro años
antes en "Through The Ashes Of Empires".
Su nuevo álbum no teme a las canciones trabajadas
a base de cambios de tiempo, acordes brutales que
juegan en varias direcciones, punteos de guitarra
que cortan la respiración y un trabajo en
la voz que juega varios papeles. "Clenching
The Fists Of Dissent" es como en el film "Rescatando
al Soldado Ryan" de Spielberg en su comienzo;
tal vez usted recuerde el sangriento desembarco
en las playas de Normandía por el ejercito
aliado a sangre y fuego que dejan al espectador
perturbado recién iniciada la cinta. Acá
pasa lo mismo, esta canción es impactante.
Diez minutos y 34 segundos de contundencia sonica
que resumen el disco y avisan claramente que es
lo que se viene encima. Hay un duelo de solos entre
Phil Demmel y Robb Flynn que echa chispas y denota
su experiencia en estas lides. Demoledor desde la
entrada.
Esto continua con "Beautiful Mourning"
lanzando un "Fuck You All" a todo pulmón
del vocalista quien por cierto en este track empieza
a brillar por su excelente labor. La canción
combina la fuerza característica del cuarteto
y la melodía siempre presente de sus ultimas
composiciones. "Aesthetics Of Hate" es
un tema poderoso y endemoniadamente furioso donde
Flynn se desahoga acerca de las entupidas criticas
realizadas por los medios entorno a la muerte del
guitarrista Dimebag Darrell. Tema hardcore que no
se sale fácil de la cabeza. A continuación
tenemos "Now I Lay Thee Down", la canción
más suave del disco. Para los que conocen
bien a esta banda sabrán que siempre se incluye
ese tema emotivo y harmónico en cada trabajo,
pues bien, acá se encuentra algo de calma
bajo las voces limpias y una estructura melódica.
Sin embargo "Slanderous" vuelve a la carga
con un riff que lanza llamas y que demuestra como
aun en el metal hay muchos por inventar pese a contener
algunos elementos de la vieja escuela. Con la siguiente
pista que es "Halo" nos demuestran que
están en el mejor punto de su carrera, emotividad
en la voz complejidad en la estructura compositiva,
son nueve minutos que se destacan. La agresividad
pura llega al final de la grabación con "Wolves"
donde no hay pausas en la descarga y un "A
Farewell To Arms", canción a su vez
extensa dotada de recursos y con unas líricas
agudas hacia la guerra y el conflicto estadounidense.
Cuestión de destacar ya que estos señores
poco salpicada de política han visto sus
letras. Perfecta elección para el cierre
de un disco fabuloso.
Con el retorno de tantos grupos de trash y heavy
metal de los ochentas intentando mantener vivo tan
aclamado sonido y un ejercito de nuevas bandas excelentes
en la presente década. Machine Head no se
han dormido y por el contrario retomando sus raíces
de speed del Bay Area se han puesto al frente de
la competición con este soberbio CD. Asunto
que han demostrado en su más reciente gira
de apoyo a esta producción. Así como
"Master Of Reality" es un clásico
de los setenta, "Reing In Blood" una joya
de los ochenta y "Vulgar Display Of Power"
esencial en los años noventa. "The Blackening"
por la pasión, la creatividad y su espíritu
es a mi juicio una pieza fundamental para exponer
el sonido de la presente década, no lo deje
escapar.
Por: Alejandro Bonilla. Elexpresodelrock.com
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