
En
días pasados, apareció un artículo
en Gamespy donde referenciaban la charla que Shin'ichi
Okamoto, jefe técnico de Sony Computer Entertainment,
hizo respecto de lo que se está cocinando
actualmente en la Sony para la versión 3
de su aclamada consola PlayStation, la cual se espera,
saldrá el mercado en el año 2005.
Por considerarlo información de interés
para todos los juego-adictos sobre lo que nos depara
el futuro, me permito presentar mi versión
desglosada y resumida de dicho artículo:
Se
puede decir sin el menor asomo de duda que el 2002
fue uno de los más exitosos años para
Sony Computer Entertainment. Nada menos que cuatro
millones de unidades vendidas de su consola PS2
y 400.000 unidades de adaptadores de red en la pasada
temporada decembrina testifican el entusiasmo de
jugadores y desarrolladores con esta revolucionaria
máquina. Sin embargo, y al igual que ocurre
con cada avance tecnológico en nuestra decadente
sociedad occidental, sus creadores ya han calculado
milimétricamente el momento exacto en el
que se empezará a considerar su tecnología
como “obsoleta”, y como buenos japoneses,
pusieron en práctica su filosofía
de “cuando usted va, yo ya estoy de vuelta”
para mantener en sus líneas de producción
la sucesora del PS2: El Play Stastion 3 (El nombre,
al parecer, será lo único que estas
máquinas tendrán en común)
del cual se tiene planeado su lanzamiento para el
año 2005, lo que muy probablemente así
será. (Ese tipo de organización que
le permite a una compañía anunciar
al público el lanzamiento de un producto
que ni siquiera han terminado de inventar me recuerda
la nuestra querida capital, porque cuando se va
a construir un puente o una obra, le ponen una fecha
de terminación varios años después
del cálculo más pesimista, para que
el público quede con la impresión
de “eficiencia” y “rapidez”
en la ejecución ¡ja ja ja ja!.
Por supuesto, lo primero que cualquier consola,
animal o humano (bueno admitámoslo, no todos
je je) necesitan para su funcionamiento es un “cerebro”,
es decir un buen procesador, capaz de manipular
todos los datos y variables del más exigente
de los juegos y en el caso del PS3 este punto es
el más revolucionario de su tecnología,
para la cual se ha creado un concepto de procesamiento
absolutamente nuevo, que promete salirse totalmente
del esquema actual de electrónica, incluyendo
los PC y las demás tecnologías relativas:
el procesamiento por “celulas”.
¿Qué carajo es procesamiento
por células?
En el proyecto del desarrollo de esta maravilla
de la silicona, trabaja un equipo conformado por
IBM, Toshiba y Sony, con un modesto presupuesto
de 400.000.000 de dólares (sí, leyeron
bien, cuatrocientos millones de dólares,
si eso cuesta sólo el proyecto de investigación
del procesador, se pueden imaginar el precio con
el que Sony lanzará su artilugio, porque
Sony es muy bueno para hacer electrónica,
pero es todavía mejor para cobrar caro por
sus productos ja ja ja ja!.) El procesador de células
tendrá la capacidad de efectuar un trillón
de cálculos por segundo, lo cual, para ponerlo
en términos que todos los que no somos ingenieros
electrónicos podamos entender equivale a
lo siguiente: imagínense que van al sanandresito
de los computadores, es decir Unilago, y le dicen
al más avispado de los vendedores: “chino,
necesito un procesador bueno, ¿Qué
me recomienda?” Ante lo cual el vendedor les
contesta: “pues, llave le puedo armar un computador
con un ‘pentiun’ 4 de 2.5 ‘yigajers’”.
Acto seguido ustedes replican: “Hermano, es
que lo necesito para correr un juego de PlayStation
3, entonces lo que quiero que haga es que coja 100
procesadores de esos y se los ponga a un solo monitor.
Probablemente el vendedor se inventará alguna
solución a este problema, o le venderá
alguna impresora, o al menos le recargará
los cartuchos de tinta, pero la conclusión
final de esto es que el Procesador del PS3 equivale
a cien veces el más potente de los procesadores
actuales.
No, en serio, ¿Qué
pu*as es procesamiento por células?
Hablando en términos un poco más complejos
podemos decir lo siguiente, un procesador, o un
chip, está conformado por miles de transistores
en miniatura, dibujados en su estructura de silicona.
Todos los equipos electrónicos “hablan”
en un lenguaje binario, es decir compuesto de unos
y ceros. Cuando uno de estos transistores está
encendido, equivale a un “1” y cuando
está apagado equivale a un “0”;
sumando muchos de estos números, podemos
convertirlos en letras, números y lo más
importante: operaciones matemáticas, que
es lo que un procesador realmente está haciendo
cuando estamos jugando. El procesador de células
puede hacer más de 1.000.000.000.000.000.000
de estas operaciones ¡por segundo!. Detrás
de esto hay una enorme ironía: Las personas
que como yo, fuimos absolutamente negados para las
matemáticas en el colegio, no nos alcanzamos
a imaginar la cantidad de horas de algebra, cálculo
y física que tuvieron que chupar en las universidades
los ingenieros que desarrollaron el aparatico negro
que tenemos conectados al televisor, y del cual
sólo sabemos que al oprimirle un botón
sale una bandejita donde ponemos un CD que dice
“Metal Gear Solid 2” y después
nos dedicamos durante varias horas a divertirnos.
El procesador del PS3 utilizará entre 4 a
16 corazas o “células” por chip
para su funcionamiento, lo cual excede ampliamente
la capacidad de un computador de nuestros días.
De ahí procede el nombre de procesamiento
por células (lo cual equivale a dividir el
trabajo de cada una de las operaciones del juego
por estas estructuras, es decir, una célula
se ocupa del sonido, otra de las gráficas,
otra del procesamiento operativo de la máquina,
etc etc.) Otro elemento importante es la capacidad
que tendrá el procesador para utilizar recursos
de aparatos “foráneos” para suplir
las necesidades del juego, es decir que el PS3 debidamente
conectado a una red puede por ejemplo, utilizar
la capacidad de procesamiento de un computador normal
conectado a su red o a otros PS3 conectados a Internet
para funcionar a la perfección cuando las
circunstancias del juego lo ameriten, Después
cuando el PS3 tome el control de su casa y no los
deje entrar, o los trate de asesinar conectándoles
el secador o la afeitadora cuando estén en
la ducha no digan que no se los advertí.
De pronto la trilogía de películas
“The Matrix” lo que nos
está mostrando en realidad es a toda la raza
humana conectada a un gigantesco PS3 y jugando una
macabra versión de Grand Theft Auto Vice
City sin saberlo ja ja ja ja!
¿Y, el
resto del aparato?
Seguramente muchos de ustedes han visto el característico
taxi colombiano: Un destartalado chevrolet chevette
modelo 1984, al cual el propietario, para sentirse
más “gomelo” le ha puesto un
timón en madera, unos perritos de esos que
sacuden la cabeza con el movimiento del carro, un
resonador en el exhosto “pa’ que el
motor suene bien potente” y lo más
importante: Unos rines ultra anchos de aleación
de titanio, aluminio y fibra de carbono que ni el
más sofisticado de los Ferrari, Audi o Porsche
pudieran siquiera soñar. Unos rines que le
costaron al propietario del taxi el sueldo de todo
un año y que son tan caros y sofisticados
que teminan por tirarse el chasis del carro, aunque
el dueño se niegue a admitirlo. Eso sería
lo que le pasaría al procesador del PS3 si
el resto del hardware no fuera tan sofisticado como
su cerebro. Para eso Sony está trabajado
en conjunto con Rambus para desarrollar una tecnología
de hardware que pueda responder a la velocidad que
el procesador trabaja. Al respecto hay un poco de
ambigüedad en la información que se
ha suministrado al público en general, información
que está escondida en dos palabras claves:
“Yellowstone” que se refiere a una interfaz
de conexión de hardware de altísima
velocidad y “Redwood”, un sistema de
conexión Chip a Chip.
Hay una buena noticia para las
personas que infortunadamente tenemos que usar computadores
no sólo para jugar: Sony también ha
anunciado que todas las tecnologías que hemos
descrito anteriormente estarán disponibles
para computadores de escritorio hacia la misma fecha
de lanzamiento del PS3. Inicialmente los primeros
beneficiados serán la línea de computadores
personales Vaio y después otros fabricantes
de tecnología podrán aprovechar todo
este proceso que seguramente marcará un nuevo
rumbo en la computación de este siglo. Una
recomendación importante para todos los adictos
a los vídeojuegos que quieran tener su PS3
antes que cualquiera: vayan a Guatavita, Villa de
Leyva, Zipaquirá o Chiquinquirá y
busquen en la plaza de mercado de cualquiera de
éstas poblaciones una alcancía de
barro, de esas que tienen forma de marranito. Busquen
una alcancía grande, la más grande
que puedan meter en la flota de regreso sin romperla
y empicen a ahorrar, pero no le vayan a echar monedas,
les recomiendo billetes de 10.000 pesos para arriba,
porque el precio inicial de venta de este portento
seguramente estará muy, muy lejos del alcance
del maltrecho bolsillo latinoamericano.
regresar
Volver
arriba
